Tuki
Tuki es un perro rescatado en Agosto del 2016 de la calle, de la mano de la educadora, adiestradora y etóloga de ATICAN.
Con una edad aproximadamente de 12 años (quizás un poco más), Tuki tenía muchísimos traumas, fobias e insocialización con demás perros.
Miedos y fobias
Tuki tenía miedo a la escoba, la fregona, a las sillas, cualquier objeto que no fuera "normal" en su cabeza, como un simple papel caído en el suelo.
Además, tenía una fobia muy fijada a las escaleras, lo cual le impedía subir algo más que no fuera un simple bordillo de la acera a la hora de pasear.
El primer paso fue realizar una desensibilización sistemática para erradicar, poco a poco, esos miedos que condicionaban su día a día
Aprendiendo a ser perro...
Agresividad focalizada a otros perros
En el momento de su rescate, se pudo apreciar que Tuki tenía variedad de cicatrices por todo su cuerpo, pero más centradas en su cara. Además, su oreja derecha está parcialmente arrancada, faltándole la punta de la misma.
Todo eso indicó que pudo ser un perro utilizado para sparring (para entrenar a perros de pelea), o haber sido foco de agresión de otros perros con los que pudo haber convivido.
Finalmente, se pudo ver que su carácter con otros perros, independientemente de su edad, tamaño o sexo, era incorrecto.
Su primer impulso al tener a un perro en su campo de visión, era el de agredirle.
Así mismo, su intolerancia a los hombres estaba presente, desconfiando de ellos en todo momento.
Su comportamiento estaba condicionado por experiencias del pasado.
Durante un año, Tuki ha estado en tratamiento por todas las irregularidades comportamentales que tenía.
Su desconfianza ante los hombres desapareció, conviviendo, jugando y complaciendo a la pareja de su educadora.
Su agresión focalizada a los gatos desapareció, conviviendo y jugando con varios gatos que compartían hogar con él.
Y, finalmente, su agresión a otros perros se modificó, conviviendo al fin con una cachorra con la que juega y comparte sus juguetes y comida.
Aun queda camino por delante para conseguir una tolerancia total a los demás canes, pero Tuki está teniendo avances muy satisfactorios, que se ven reflejados en una vida más tranquila, con más seguridad y menos desconfianza ante nuevas situaciones.


